La Caspia es un follaje etéreo y delicado que añade un toque de ligereza y romanticismo a cualquier arreglo. Sus finas ramas se cubren de minúsculas florecillas blancas o de un suave lavanda empolvado, creando una textura aérea y un efecto de nube. Ideal para rellenar espacios y aportar un contraste sutil, la Caspia evoca la belleza de los paisajes invernales y la gracia de lo efímero.